Mujeres del conurbano, constructoras del tejido social

Mujeres del conurbano, constructoras del tejido social

Por Agustina Pan Oyhamburu

Analiza los cambios en el rol que la mujer ha tenido a través del tiempo en los procesos de organización comunitaria, una de las herramientas más importantes a la hora de dar respuesta a los segmentos más vulnerables del conurbano bonaerense.
 
Polit√≥loga (UBA) y Maestranda en Pol√≠ticas P√ļblicas (FLACSO). Docente, Secretaria de Extensi√≥n en FCS-UNLZ. Referenta Identidad Conurbana


-A A +A
‚ÄúEse pelda√Īo menos, esa desigualdad permanente marc√≥ la necesidad e idea de una herramienta que posibilitara una mirada espec√≠fica para la implementaci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas. Pol√≠ticas que nunca antes tuvieron en cuenta las condiciones en que se desenvuelve la vida de las mujeres de la provincia‚ÄĚ.
Consejo Provincial de la Mujer

Introducción

En el marco de los procesos políticos, sociales y económicos en que nos encontramos como sociedad resulta fundamental comprender la relevancia del rol de la mujer y de las mujeres de los barrios más humildes del conurbano bonaerense.

Ellas, como agentes dentro de las comunidades, fueron construyendo una tradición que se fue consolidando en el conurbano bonaerense desde el regreso de la democracia.

En los distintos momentos hist√≥ricos se vieron obligadas a desarrollar diferentes roles, siempre cumpliendo tareas de articuladoras, contenedoras de las situaciones m√°s cr√≠ticas y de los momentos m√°s dif√≠ciles en la comunidad. Las crisis econ√≥micas las hicieron visibles como los eslabones m√°s fuertes en las cadenas comunitarias, ya que usualmente los hombres, o est√°n buscando trabajo o est√°n trabajando y no cumplen el rol de sobrellevar las crisis de manera colectiva ante la situaci√≥n cr√≠tica del n√ļcleo familiar a lo largo de todo el d√≠a, todos los d√≠as.

Mujer política

Hace algunas d√©cadas, Juan Domingo Per√≥n hab√≠a creado dentro del Partido Justicialista con Eva Duarte de Per√≥n la rama femenina, al igual que la sindical y la de la juventud. Ya para aquel entonces, en la d√©cada de los cuarenta, las mujeres se incorporaban a la vida p√ļblica a trav√©s de tareas de cuidado y de atenci√≥n a terceros, siendo secretarias, enfermeras, asistentes de quienes defin√≠an la pol√≠tica o de aquellos en el ejercicio del poder. Reci√©n en 1949 las mujeres fueron incorporadas como ciudadanas plenas con derecho al voto.
Desde sus or√≠genes, el peronismo se caracteriz√≥ por llevar adelante pol√≠ticas de inclusi√≥n de la mujer en la vida p√ļblica y en la pol√≠tica. Este espacio fue abierto por Eva Duarte de Per√≥n, en el √°mbito de la pol√≠tica social y orientada a la familia. Las posiciones pol√≠ticas tradicionales, vinculadas a los cargos jer√°rquicos y los lugares de representaci√≥n, eran un √°mbito reservado a la figura masculina. La pol√≠tica era un √°mbito masculino, tanto en los lugares de decisi√≥n gubernamental como en las organizaciones de base.

Como antecedente, como resalta Patricia Sep√ļlveda, ‚Äúentre los a√Īos 1960 y 1970, en Am√©rica latina se produjo un notable aumento de la participaci√≥n femenina en la vida p√ļblica. Este protagonismo fue acompa√Īado de cambios significativos a nivel cultural, familiar, de las relaciones entre los sexos y la sexualidad‚ÄĚ (‚Ķ) ‚ÄúDurante este per√≠odo, en la Argentina se vivi√≥ un proceso de politizaci√≥n y movilizaci√≥n crecientes del que las mujeres fueron activas participantes‚ÄĚ (2015).

Con la vuelta de la democracia el escenario político transitó transformaciones, en la política en general y en particular en relación al lugar de las mujeres.

Consejo Provincial de la Mujer (decreto 17/87)

El Consejo Provincial de la Mujer (CPM) creado por Antonio Cafiero fue sostenido por un grupo de mujeres que pensaron este proyecto (1) y fueron acompa√Īadas por 100 mujeres representativas de cada municipio, sectores sociales y partidos pol√≠ticos.

Centralmente participaron dentro de la gesti√≥n en el dise√Īo de pol√≠ticas p√ļblicas para intervenir a trav√©s de diferentes l√≠neas en el desarrollo de las comunidades posicionando a las mujeres como las agentes principales. Este proceso pol√≠tico social, llevado adelante durante los a√Īos ochenta y noventa, en los sectores m√°s desprotegidos econ√≥micamente incluy√≥ el desarrollo de las siguientes l√≠neas de acci√≥n resumidas por Aritz Recalde:

‚Ė∂Ôłé Diagramaci√≥n de pol√≠ticas sectoriales para elaborar diagn√≥sticos sobre la situaci√≥n de la mujer.

‚Ė∂Ôłé Desarrollo de tareas en conjunto con todos los niveles de gobierno provincial y firma de convenios con diversas instituciones no gubernamentales.

‚Ė∂Ôłé Impulso del protagonismo femenino para la erradicaci√≥n de la discriminaci√≥n.

‚Ė∂Ôłé Primeras Comisar√≠as de la Mujer.

‚Ė∂Ôłé Primeras jornadas provinciales de Mujeres que trabajan.

‚Ė∂Ôłé Ferias artesanales de mujeres.

‚Ė∂Ôłé Programas de Mujer y empleo del Banco Provincia.

‚Ė∂Ôłé Primeras jornadas de trabajo del servicio dom√©stico.

‚Ė∂Ôłé Centro de Informaci√≥n y Asesoramiento para la Mujer (CIAM).

‚Ė∂Ôłé Construcci√≥n de Jardines Maternales.

‚Ė∂Ôłé Programa radial de Mujeres Trabajando.

‚Ė∂Ôłé Comedores sociales.

‚Ė∂Ôłé Programas sociales, como el Programa OLMOS (Sistema carcelario).

‚Ė∂Ôłé Albergues granja.

‚Ė∂Ôłé Talleres Protegidos (2018).

La formaci√≥n pol√≠tica, en oficios, en pr√°cticas y en la formaci√≥n general tambi√©n fueron algunas de las √°reas abordadas. Asimismo, se desarroll√≥ la estrategia de crear organizaci√≥n popular, organizaci√≥n comunitaria. Las mujeres del CPM, cuando reflexionaban sobre el proyecto, hicieron un fuerte hincapi√© en la organizaci√≥n. ‚ÄúEl descreimiento de una sociedad marinada con amplios sectores excluidos del sistema y lesionados en su autoestima y sentido de la dignidad, llev√≥ al gobierno provincial a plantear la participaci√≥n comunitaria como uno de los ejes fundamentales de acci√≥n. Hab√≠a que inducir todos los mecanismos de participaci√≥n posible para reconstruir un entramado social roto en sus intermediaciones y en su fuerza para producir cambios‚ÄĚ, expresaban en la publicaci√≥n Mujeres Bonaerenses en 1991, del Consejo Provincial de la Mujer. Este eje es central a la hora de pensar la trascendencia que tuvo el proyecto del Consejo Provincial de la Mujer a lo largo del tiempo. El proyecto pol√≠tico dej√≥ una huella muy profunda en las comunidades del conurbano bonaerense donde el CPM tuvo un gran alcance, y donde la memoria colectiva y barrial permiti√≥ rescatar la herramienta de la organizaci√≥n a los sectores m√°s esmerilados durante la crisis de los diez a√Īos siguientes.

Hasta entonces la mayor√≠a de los dirigentes peronistas varones avalaban esta focalizaci√≥n y hab√≠an colaborado a trav√©s de los a√Īos para que el espacio de la mujer en pol√≠tica estuviera dentro de estos l√≠mites.

A partir de las inquietudes que presentaban las mujeres peronistas se abord√≥ un esquema de planificaci√≥n, dise√Īo, gesti√≥n e implementaci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas orientadas a las mujeres, por mujeres. En este momento se decidi√≥ tomar el modelo paulista (Brasil) para adoptar una estructura acorde con la realidad de la mujer bonaerense y con los mecanismos federales de organizaci√≥n de la Naci√≥n Argentina. Se buscaba a trav√©s de este modelo la articulaci√≥n con los ministerios para promover programas que incluyeran la problem√°tica de la mujer, la participaci√≥n en el gabinete, elaborar diagn√≥sticos a trav√©s de t√©cnicas de investigaci√≥n, proponer pol√≠ticas globales para los problemas de la comunidad, promover formas igualitarias de participaci√≥n de las mujeres en la sociedad y promover el cumplimiento de la Convenci√≥n contra toda forma de Discriminaci√≥n de la Mujer de las Naciones Unidas. ‚ÄúReci√©n estrenadas en la tarea institucional, el asunto ya no pasaba por tener el lugar. Ahora hab√≠a que gan√°rselo. Y ah√≠ est√°bamos firmes, escondiendo muestras inseguridades y contradicciones. Por primera vez un organismo conformado por mujeres lograba introducirse en la √≥rbita del poder‚ÄĚ, reflexionaban las mujeres que conformaron el Consejo Provincial de la Mujer.

La conformación del grupo renovador (2) comenzó a reflejar la participación de las mujeres en la vida partidaria del peronismo nuevamente.

En la provincia de Buenos Aires y centralmente en el conurbano bonaerense, el peronismo hizo historia, por el lugar de protagonismo que tuvieron los sectores postergados en las formas de participaci√≥n social. Pero luego de esta etapa, la proscripci√≥n del peronismo y las dictaduras que buscaron despolitizar a la sociedad y aislar a los individuos, la sociedad avanz√≥ en un proceso de descreimiento en el sistema de representaci√≥n, entre otras consecuencias. Ante este escenario, Antonio Cafiero, de la mano del Consejo Provincial de la Mujer, impuls√≥ una fuerte tarea a lo largo de la provincia de Buenos Aires orientada a promover la participaci√≥n comunitaria como eje central de la acci√≥n y la promoci√≥n pol√≠tica. Las mujeres que trabajaron desde el CPM interpretaban que ese deterioro que se hab√≠a dado en la sociedad no hab√≠a da√Īado de la misma manera a las mujeres. La organizaci√≥n espont√°nea, para dar respuestas a los problemas que surgieron en la vida cotidiana, fue propia de las mujeres, quienes desde sus barrios se movilizaron, por encima de los condicionamientos, cuando entraron en juego sus intereses vitales. El ejemplo de la fuerte y constante resistencia que ejercieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo es una gran referencia a la hora de pensar y caracterizar a las mujeres y su rol hist√≥rico ante la adversidad.

Comprendiendo las dificultades que se les presentaban a las mujeres a la hora de involucrarse en política, el Consejo tuvo como objeto apoyar la acción de las mujeres vigorizando las agrupaciones de base, e impulsando el formato de desarrollo territorial que se daba a nivel provincial reproduciéndolo en cada municipio. De esta manera, existiría un Consejo Municipal de la Mujer en cada uno de los 127 municipios de la provincia (hoy 135).

Al CPM se sumaron también otras iniciativas como el CERPARJ (3) que potenciaban su accionar.

Consejo Provincial de la Familia y el Desarrollo Humano

Para la asunción del gobernador Eduardo Duhalde en 1991, las políticas desarrolladas en torno al proceso económico que se iniciaba cambiaron de manera vertiginosa.

Se inici√≥ un proceso de descentralizaci√≥n de la organizaci√≥n del Estado, traspasando muchas de las responsabilidades que antes desempe√Īaba el Estado nacional a los Estados provinciales y municipales. En el marco de la reestructuraci√≥n de la provincia de Buenos Aires, Duhalde cambi√≥ las l√≠neas que ven√≠a trabajando Antonio Cafiero, en cuanto a pol√≠tica de g√©nero y a la familia.

El Consejo Provincial de la Mujer fue convertido en el Consejo Provincial de la Familia y el Desarrollo Humano (CPFDH), que qued√≥ en manos de la esposa del gobernador. Hilda ‚ÄúChiche‚ÄĚ Duhalde realizaba cr√≠ticas al planteo anterior, basadas en el tinte feminista que ten√≠a el Consejo Provincial de la Mujer, realzando un proceso de trabajo y desarrollo basado en la familia con el hombre y no en contra del hombre. El avance del feminismo para aquel entonces no era fuerte, sin embargo se le daba desde el gobierno de Duhalde una connotaci√≥n negativa.

El organismo se dedic√≥ a llevar adelante las pol√≠ticas sociales en b√ļsqueda del fortalecimiento barrial, en las zonas m√°s humildes del conurbano bonaerense. El proceso de organizaci√≥n se llev√≥ adelante en torno al modelo de descentralizaci√≥n del Estado en el marco de la estrategia de aquellos organismos internacionales que financiaron el achicamiento del Estado. A trav√©s de los documentos podemos identificar la construcci√≥n de un relato despolitizador en el desarrollo de las pol√≠ticas sociales focalizadas. De esta manera se estigmatizaban los procesos pol√≠ticos que preced√≠an la llegada del Plan Vida. Se encasillaron los procesos previos en el estigma de pol√≠ticas clientelares impuras. El rol de la mujer fue complementado con la figura de los vecinos que participaban y legitimaban la labor cotidiana de las mujeres en su rol de articuladoras desinteresadas entre el Estado y la comunidad. La despolitizaci√≥n tuvo efectos positivos y efectos fuertemente negativos, los cuales ser√≠an semillas de la crisis de representaci√≥n pol√≠tica en la que se caer√≠a para el 2001.

En la provincia de Buenos Aires el proyecto se enmarc√≥ en el Plan Vida. En este contexto el plan adquiri√≥ una connotaci√≥n social asistencial, la cual consist√≠a en la provisi√≥n de leche para las madres y comadres que ten√≠an como referente una manzanera en su barrio. Las manzaneras deb√≠an cumplir con los requisitos de ser mujeres con vocaci√≥n de servicio, reconocidas por sus vecinos, no conflictivas, que no trabajaban fuera del hogar, buenas vecinas, en sus casas no pod√≠an funcionar comercios ni ser lugares de reuniones de partidos pol√≠ticos. El proceso de organizaci√≥n era riguroso y no era compatible con la pol√≠tica partidaria. Aquel o aquella que estaban involucrados pol√≠ticamente no pod√≠an ser referentes del Plan Vida o del Proyecto Lomas. Lo cual favorec√≠a o exig√≠a la participaci√≥n del vecino com√ļn que hasta entonces no ten√≠a un compromiso pol√≠tico con el barrio. Esta herramienta le permiti√≥ a Hilda ‚ÄúChiche‚ÄĚ Duhalde eliminar intermediarios entre la pol√≠tica que ella llevaba adelante y las mujeres del barrio. De este modo se dejaba afuera a los referentes pol√≠ticos hist√≥ricos de las comunidades, agreg√°ndole la cuota de discriminaci√≥n positiva que implicaba un proyecto social solo desarrollado por y con mujeres.

La fuerte lógica comunitaria atravesó a los barrios del conurbano bonaerense durante la década de los noventa.

Plan Jefes y Jefas

El Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados surge en un contexto de crisis social, para contener y respaldar con un ingreso mínimo a las familias que no poseían ninguna entrada de dinero (4).

Aquellos que percib√≠an el plan eran los que se encontraban debajo de la l√≠nea de pobreza: para el 2002 alcanzaba al 57,5% de la poblaci√≥n. En este sentido, este era un programa para abordar una contingencia proporcionada por la crisis econ√≥mica, pol√≠tica y social. Pero no promov√≠a ning√ļn tipo de protagonismo de aquellos que formaban parte del plan. Este esquema de transferencia econ√≥mica era pasible de caer en l√≥gicas clientelares, pero era indispensable en un contexto de devaluaci√≥n, creaci√≥n de cuasi monedas, proliferaci√≥n de clubes de trueque, poder garantizar un piso de ingreso para que los sectores m√°s desprotegidos generaran un m√≠nimo de circulaci√≥n monetaria destinada al consumo.

Planes, programas y proyectos en el kirchnerismo

A partir del 2003, los planes disgregados que existían en calidad de transferencia de recursos continuaron, pero ahora con otros programas, o con la adaptación de los sistemas de transferencia. Bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social el Plan Manos a la Obra promovía emprendimientos con la premisa de que la economía social no solo fortaleciera el desarrollo local, sino que restituyera la demanda por trabajo genuino, como explica Florencia Pagliarone (2012). El vínculo de las organizaciones sociales era de colaboración con el gobierno que crecía en popularidad. Luego se implementó el Argentina Trabaja, entre otros programas que no le daban mayor relevancia a la mujer hasta el inicio del programa Ellas Hacen.

El programa se desarroll√≥ de manera progresiva y en 2013 se implement√≥ Ellas Hacen, con una fuerte perspectiva de g√©nero, vinculado a reforzar la presencia del Estado en los grupos de mujeres, expuestos a diversas situaciones de vulnerabilidad social. Solo pod√≠an percibir este beneficio mujeres, jefas de hogar, desocupadas, principalmente madres de m√°s de dos hijos/as o de hijos/as discapacitados/as, o que sean o hayan sido v√≠ctimas de violencia de g√©nero. Como contraprestaci√≥n, aquellas mujeres que no hubieran terminado los estudios secundarios deb√≠an finalizarlos y adem√°s eran pasibles de recibir otros tipos de capacitaciones en el √°rea humana, as√≠ como capacitaci√≥n en derechos de la mujer, para enfrentar en sus esferas privadas la salida de la situaci√≥n de violencia de g√©nero a la que muchas estaban sometidas. Por otro lado, podemos se√Īalar que falt√≥ un √°mbito de profundizaci√≥n en las relaciones comunitarias, vinculadas a fomentar la organizaci√≥n de las protagonistas, generar redes de articulaci√≥n que fortalecieran a las mujeres de los barrios del conurbano, lugar donde tuvo un alto nivel de presencia y donde se hallaba la mayor poblaci√≥n en situaci√≥n de vulnerabilidad social. Al mismo tiempo el Plan Vida se sostuvo durante este per√≠odo, pero la forma de distribuci√≥n ya no ten√≠a la misma connotaci√≥n de organizaci√≥n comunitaria que en la d√©cada de los noventa. En el marco de este grupo de pol√≠ticas de cara a las mujeres fue fundamental la consideraci√≥n de las moratorias para las jubilaciones de amas de casa, por el gobierno de la primera presidenta mujer elegida y reelegida por el voto popular. Las jubilaciones eran para aquellas mujeres que no pudieron realizar aportes porque su actividad no era reconocida como trabajo formal.

Asignación Universal por Hijo como política social

La Asignaci√≥n Universal por Hijo, igualadora en derechos y democr√°tica, fue uno de los pasos m√°s importantes que dio el gobierno de Cristina Fern√°ndez de Kirchner en materia de pol√≠tica social. Tend√≠a a igualar, dentro de una comunidad, con contraprestaciones como la salud y la educaci√≥n de los ni√Īos y ni√Īas, en una sociedad con altas tasas de deserci√≥n escolar y falta de atenci√≥n m√©dica fundamental. Equiparar en salud y educaci√≥n a poblaciones que se encontraban en problemas tan b√°sicos, para pensar en mejorar la calidad de vida. De la mano de esta pol√≠tica se profundiz√≥ con la perspectiva de g√©nero que el gobierno ven√≠a implementando. De esta manera, la AUH la cobraron las mujeres de manera autom√°tica, ya que en la mayor√≠a de los casos son las mujeres las que se hacen cargo de los hijos, ni hablar de llevar adelante las tareas de cuidado del hogar, no solo para con los hijos y las hijas sino tambi√©n para con los padres y adultos mayores de las familias. Proponer esta prioridad para las mujeres est√° directamente vinculado a la alta proporci√≥n de hogares monoparentales (monomarentales) de los cuales casi siempre se hacen cargo las mujeres y quedan como sost√©n del hogar.

Reflexiones finales

Las prácticas fundacionales de participación política de las mujeres en el período de transición democrática dejaron cimientos fuertes en las prácticas de organización comunitaria en los barrios del conurbano. La base de organización comunitaria que dejó como huella el Consejo Provincial de la Mujer, en la provincia de Buenos Aires, fue altamente significativa y quedó como memoria en los barrios más vulnerables.

La despolitizaci√≥n de las pr√°cticas de organizaci√≥n comunitaria llevada a cabo desde el gobierno durante los noventa fueron una semilla metodol√≥gica para la organizaci√≥n, por un lado, y fueron la semilla del ‚Äúque se vayan todos‚ÄĚ en el 2002, por otro lado.

La d√©cada de los noventa fue caracterizada por la existencia de redes clientelares en los sectores m√°s carenciados. La compra y venta de voluntades a la hora de pensar la pol√≠tica de base fue uno de los rasgos de la √©poca. Pero probablemente lo que permiti√≥ esta situaci√≥n fueron las pol√≠ticas focalizadas y la asignaci√≥n de recursos a discreci√≥n por los gobiernos locales, pero, adem√°s, por los organismos internacionales que propiciaban escenarios de contenci√≥n del conflicto social a trav√©s de mercader√≠a o programas focalizados. Sin embargo, el discurso despolitizador acompa√Ī√≥ la pol√≠tica social implementada por el duhaldismo, con un discurso antipol√≠tica que estigmatizaba a los referentes barriales, que muchas veces eran el nexo con los concejales locales y las patas pol√≠ticas del territorio. La estigmatizaci√≥n de la pol√≠tica como herramienta de transformaci√≥n se bas√≥ en lo discursivo, mientras que por el otro lado se fomentaban nuevas referentes mujeres en los territorios. Las mujeres eran vistas por las comunidades como agentes puras desmercantilizadas, vinculadas a la ayuda a la comunidad y no con intereses materiales de tipo econ√≥mico, con los cuales se asoci√≥ siempre al clientelismo pol√≠tico.

La organización comunitaria fue una herramienta que les permitió salir de las crisis a los sectores más vulnerables del conurbano bonaerense. Las mujeres como eslabones clave en los barrios del conurbano fueron las principales columnas vertebrales. Les permitieron a las familias reconvertirse en cada tiempo y cumplir con los diferentes propósitos que muchas veces eran impuestos desde las estructuras políticas estatales, y que muchas veces se tradujeron en posibilidades.

La organización vence al tiempo. A través de estrategias colectivas y organizadas, el proyecto de Consejos de Organización de la Comunidad1, sostenido en las y por las mujeres, fue una herramienta exitosa para darle curso a la organización comunitaria. El discurso despolitizador que los posibilitó y originó, atentó contra el propio modelo político, y propició un punto final a una década neoliberal en los noventa que cobijó un sistema político que accionaba en contra de los intereses de la soberanía.

Bibliografia

Consejo Provincial de la Mujer: ‚ÄúMujeres Bonaerenses‚ÄĚ. 1991.
DUHALDE; Hilda Chiche: ‚ÄúEl Plan Vida. Una experiencia donde la solidaridad es el eje de la pol√≠tica social‚ÄĚ.

FREDERIC, Sabina; MASSON, Laura: ‚ÄúHacer pol√≠tica en la provincia de Buenos Aires: representaci√≥n y profesi√≥n pol√≠tica en los ‚Äô90‚ÄĚ.http://historiapolitica.com/datos/biblioteca/jornadas/Masson%20y%20Frederic.pdf

RECALDE, Aritz: ‚ÄúPol√≠ticas para la mujer durante la gobernaci√≥n de Antonio Cafiero‚ÄĚ. Noviembre 2018.

PAGLIARONE; Mar√≠a Florencia: ‚ÄúPiqueteros y funcionarios. Transformaciones de la FTV en el kirchnerismo‚ÄĚ. Trilce. Junio 2012

SEP√öLVEDA, Patricia Graciela: ‚ÄúMujeres insurrectas: condici√≥n femenina y militancia en los 70‚ÄĚ 1¬™ ed. Bernal: Universidad Nacional de Quilmes, 2015.

IVANCICH; Norberto: ‚ÄúArgentina reciente. Ideolog√≠a y pol√≠tica contempor√°nea. Menemismo: actores, debates y transformaciones‚ÄĚ. La larga marcha: de la institucionalizaci√≥n del PJ hasta la instauraci√≥n del menemismo (2004).

CELS: ‚ÄúPlan jefes y jefas. ¬ŅDerecho social o beneficio sin derechos?‚ÄĚ (Buenos Aires, 2003).
https://www.academia.edu/26658793/En_Argentina_Ellas_hacen_Continuidades_y_cambios_de_una_pol%C3%ADtica_p%C3%BAblica_entre_dos_gobiernos_1

-----------------------------------------------------------------

(1) Lic. Irene Lidia González, Lic. Ana Luisa Cafiero, Arq. María Elida Mesutti, Prof. Inés Willams, Lic. Norma Sanchis, Prof. Susana Demaría, Lic. María del Carmen Feijoo, Dra. Ethel Susana Díaz, Lic. Yolanda Zubrano, Lic. Blanca Kiguel, Sra. Leticia Bianculli, Dra. Susana Salerno, Lic. Elisa Schoijet, Sra. Clide Chiapara (Mujeres Bonaerenses:1991: 153).

(2) El grupo Renovador Peronista se conforma a partir del 25 de agosto de 1985, cuando el referente Antonio Cafiero mediante el Frejudepa, participó como primer candidato a diputado nacional rompiendo el Partido Justicialista de hecho, ante la anulación de la convocatoria a internas en la provincia de Buenos Aires por Herminio Iglesias (Ivancich, 2004).

(3) Centro de Estudios para la Renovación Justicialista (Mujeres Bonaerenses: 1991:19)

(4) Ante la crítica coyuntura, se reglamenta el decreto 565/021 del Programa de Jefes de Hogar, para ser aplicado hasta el 31 de diciembre de 2002 en todo el territorio nacional y en el marco de la declaración de la emergencia alimentaria, ocupacional y sanitaria (más tarde se extenderá hasta el 2003).

(5) C.O.C. Sistema de organización comunitaria desarrollado en Lomas de Zamora por el intendente Bruno Tavano durante la década de los noventa en el marco del Proyecto Lomas (Frederic, Masson).

<
>


DESCARGAR - VER
N¬ļ 77: CONURBANO


DESCARGAR - VER
N¬ļ 76: INDUSTRIA Y DESARROLLO


DESCARGAR - VER
N¬ļ 75: Formaci√≥n Docente


DESCARGAR - VER
N¬ļ 74: PODER Y COMUNICACI√ďN


DESCARGAR - VER
N¬ļ 73: ELITES


DESCARGAR - VER
N¬ļ 72: Pueblos Originarios


DESCARGAR - VER
N¬ļ 71: El derecho a la ciudad


DESCARGAR - VER
N¬ļ 70: Salud


DESCARGAR - VER
N¬ļ 68: Derechos Humanos


DESCARGAR - VER
N¬ļ 69: MERCOSUR


DESCARGAR - VER
N¬ļ 67: Relaciones Internacionales


DESCARGAR - VER
N¬ļ 66: La Educaci√≥n de la Primera Infancia


DESCARGAR - VER
N¬ļ 65: La Universidad como derecho


DESCARGAR - VER
N¬ļ 64: DEUDA EXTERNA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 63: reforma de la justicia


DESCARGAR - VER
N¬ļ 62: La Secundaria como derecho


DESCARGAR - VER
N¬ļ 61: CULTURA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 60: Extractivismo


DESCARGAR - VER
N¬ļ 59: La Responsabilizaci√≥n en la gesti√≥n p√ļblica


DESCARGAR - VER
N¬ļ 58: Deporte y Sociedad


DESCARGAR - VER
N¬ļ 57: √ĀFRICA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 56: ASIA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 55: Econom√≠a Internacional


DESCARGAR - VER
N¬ļ 54: Homenaje a Aldo Ferrer


DESCARGAR - VER
N¬ļ 53: N¬ļ 53


DESCARGAR - VER
N¬ļ 52: Las deudas de la Democracia I


DESCARGAR - VER
N¬ļ 51: Juventud


DESCARGAR - VER
N¬ļ 50: Un mundo en Guerra


DESCARGAR - VER
N¬ļ 49: Libertad de expresi√≥n


DESCARGAR - VER
N¬ļ 48: FUERZAS ARMADAS Y DEMOCRACIA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 47: Problemas Urbanos


DESCARGAR - VER
N¬ļ 46: CyMAT


DESCARGAR - VER
N¬ļ 45: Sexualidades


DESCARGAR - VER
N¬ļ 44: EE.UU. y Am√©rica Latina


DESCARGAR - VER
N¬ļ 43: Desarrollo y Medio Ambiente


DESCARGAR - VER
N¬ļ 42: DROGAS


DESCARGAR - VER
N¬ļ 41: Salud


DESCARGAR - VER
N¬ļ 40: Internet y Nuevas Tecnolog√≠as


DESCARGAR - VER
N¬ļ 39: Internet y Nuevas Tecnolog√≠as


DESCARGAR - VER
N¬ļ 38: Econom√¨a Social y Solidaria


DESCARGAR - VER
N¬ļ 37: econom√≠a social


DESCARGAR - VER
N¬ļ 36: Tercera edad


DESCARGAR - VER
N¬ļ 35: C√≥rdoba


DESCARGAR - VER
N¬ļ 34: Control Social


DESCARGAR - VER
N¬ļ 33: Educaci√≥n Superior


DESCARGAR - VER
N¬ļ 32: G√©nero


DESCARGAR - VER
N¬ļ 31: 30 a√Īos de democracia


DESCARGAR - VER
N¬ļ 30: Justicia


DESCARGAR - VER
N¬ļ 29: Desaf√≠os culturales


DESCARGAR - VER
N¬ļ 28: Econom√≠as Regionales


DESCARGAR - VER
N¬ļ 27: Econom√≠as Regionales


DESCARGAR - VER
N¬ļ 26: N¬ļ 26


DESCARGAR - VER
N¬ļ 25: pueblos ind√≠genas


DESCARGAR - VER
N¬ļ 24: Ciencia y Poder


DESCARGAR - VER
N¬ļ 23: pobreza II


DESCARGAR - VER
N¬ļ 22: Pobreza


DESCARGAR - VER
N¬ļ 21: Migraciones


DESCARGAR - VER
N¬ļ 20: AGUA


DESCARGAR - VER
N¬ļ 19: Integraci√≥n Regional


DESCARGAR - VER
N¬ļ 18: Estado II


DESCARGAR - VER
N¬ļ 17: Estado I


DESCARGAR - VER
N¬ļ 16: Industria


DESCARGAR - VER
N¬ļ 15: Seguridad democr√°tica


DESCARGAR - VER
N¬ļ 14: Reforma fiscal II


DESCARGAR - VER
N¬ļ 13: Reforma fiscal I


DESCARGAR - VER
N¬ļ 12: Agroganader√≠a


DESCARGAR - VER
N¬ļ 11: Crisis financiera internacional


DESCARGAR - VER
N¬ļ 10: Energ√≠a


DESCARGAR - VER
N¬ļ 9: Transporte


DESCARGAR - VER
N¬ļ 8: Ciencia y tecnolog√≠a


DESCARGAR - VER
N¬ļ 7: Salud


DESCARGAR - VER
N¬ļ 6: Empleo


DESCARGAR - VER
N¬ļ 5: H√°bitat y vivienda


DESCARGAR - VER
N¬ļ 4: Argentina en el mundo


DESCARGAR - VER
N¬ļ 3: Educaci√≥n


DESCARGAR - VER
N¬ļ 2: Medio ambiente


DESCARGAR - VER
N¬ļ 1: Argentina hoy

Voces en el Fénix N¬ļ 77
ESPERANDO LA CARROZA

CONURBANO

Art√≠culos de este n√ļmero

Adriana Clemente
Políticas neoasistenciales en la PBA. La pérdida del bienestar
Gustavo Gamallo
Zama en el conurbano bonaerense
Emiliana Gisande y Martín Pollera
Integrar para incluir: ‚ÄúDe la integraci√≥n a la inclusi√≥n productiva‚ÄĚ
Sebasti√°n Mauro
Las m√ļltiples escalas de la pol√≠tica en el conurbano bonaerense
Adriana Rofman
La fortaleza de la sociedad civil popular del conurbano bonaerense: una breve historia
Daniel Cravacuore
Las dimensiones municipales del conurbano
Vanesa Marazzi y Margarita Gutman
ACUMAR en el conurbano bonaerense: una intervención multinivel
Andrea Echevarría
Sectores populares y acceso al suelo urbano en el Gran Buenos Aires. Dinámicas, conflictos y desafíos pendientes
Magdalena Chiara
El derecho a la salud bajo amenaza Problemas y desafíos desde el conurbano bonaerense
Javier Moro
Vidas en las periferias: una mirada sobre las pol√≠ticas sociales de ni√Īez y adolescencia en el conurbano bonaerense
Agustina Pan Oyhamburu
Mujeres del conurbano, constructoras del tejido social
Natalia Cabral, Pablo Stropparo, Aurelio Arnoux Narvaja, Melina Cabral y Vanesa Rodríguez
El consumo de la Econom√≠a Social y Solidaria en el conurbano bonaerense. ¬ŅBatalla cultural o moda pasajera?
Daniel Arroyo y Erika Roffler
Hacia dónde va el conurbano bonaerense: tensiones y desafíos PENSAR LA AGENDA SOCIAL EN EL CONURBANO BONAERENSE

Newsletter