La olla de presión del Cáucaso

La olla de presión del Cáucaso

Por Ricardo Torres

Región fronteriza entre tres grandes naciones: Turquía, Irán y Rusia, y campo de batalla desde hace siglos, tras la caída de la URSS, el Cáucaso ha sido escenario de cuatro conflictos étnicos que han sido dirimidos militarmente. En las próximas páginas, un recorrido histórico y político por estos procesos, los elementos principales de cada uno y las marchas y contramarchas registradas a lo largo de las últimas décadas.
 
Doctorando en Relaciones Internacionales Universidad Nacional de Rosario. MBA Dartmouth College. MIM Thunderbird School. Licenciado en Economía y Administración de Empresas Universidad Católica Argentina. Ex Senior Company Officer de Reuters en Rusia y la CEI. Miembro del Grupo de Trabajo de Europa y la CEI del CARI.


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El Cáucaso es una región fronteriza entre Europa y Asia situada entre los mares Negro y Caspio. Las montañas del Cáucaso, que incluyen el pico más alto de Europa, el monte Elbrus, lo atraviesan. Políticamente el Cáucaso está dividido en dos regiones, el norte y el sur. En el norte está bajo jurisdicción de Rusia e incluye 5 regiones y 8 repúblicas autónomas. En el sur hay tres Estados independientes, Georgia (con la república autónoma de Adjara), Armenia y Azerbaiyán (con la república autónoma de Nakhchivan) y tres Estados independientes de facto: Abjasia y Osetia del Sur con reconocimiento internacional limitado y Nagorno-Karabagh, sin reconocimiento internacional, además de partes de Turquía e Irán. Hay más de 50 grupos étnicos. Tres grupos de lenguas son originarias del área, pero también lenguas indoeuropeas como el armenio y el oseto son habladas, al igual que lenguas turcas como el azerí. El ruso es la lengua común. El Islam sunita y chiita, la iglesia ortodoxa y la iglesia apostólica armenia tienen la mayor cantidad de adherentes.

Chechenia

El principal grupo étnico de Chechenia (actualmente una república autónoma de la Federación Rusa) en el norte del Cáucaso está formado por los chechenos (que se llaman a sí mismos vainakhs o nokhchiy) con minorías de rusos e ingush. La chechena es una sociedad tradicionalmente independiente e igualitaria organizada en clanes llamados teips. Tanto los chechenos como los ingush son musulmanes sunitas y pertenecen a los pueblos de las montañas del norte del Cáucaso cuya lengua pertenece al grupo Nakh. Sumamente independientes, los chechenos fueron uno de los pocos pueblos en resistir la invasión de los mongoles en el siglo XIII; a este hecho se le atribuye el carácter independiente y marcial y la organización tribal de la sociedad chechena. Los chechenos y otras tribus del Cáucaso montaron una fuerte resistencia a la conquista rusa desde 1817 hasta 1864, especialmente bajo el liderazgo del Imán Shamil. Fueron exitosos mientras los rusos estuvieron ocupados durante la guerra de Crimea (1853-56) aunque después de la guerra Rusia pudo desplegar fuerzas importantes, capturando a Shamil en 1859. La guerra terminó en el frente oriental con la captura de Shamil, pero siguió en el frente occidental hasta 1864. Los circasianos, otro de los pueblos combatientes, fueron deportados en masa al Imperio Otomano y en menor grado a Irán.
La Región Autónoma Chechena fue creada por los soviéticos en noviembre de 1922. En 1934 se fusionó con la Región Autónoma Ingush para formar una región conjunta transformada en república autónoma de la República Socialista Federativa Soviética Rusa en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el gobierno soviético acusó a chechenos e ingush de colaboracionismo con los nazis y los deportó en masa al Asia Central, la república autónoma fue suprimida. Ambos pueblos fueron autorizados a regresar luego de la muerte de Stalin en 1953, y la república fue restablecida en 1957.

Luego del fracasado golpe contra Gorbachov en agosto de 1991, el gobierno de la República Autónoma Socialista Soviética de Chechenia-Ingusetia fue derrocado y el Congreso Nacional Checheno se hizo cargo del gobierno. Dzhokhkar Dudayev, líder del Congreso Nacional Checheno, fue elegido presidente de la República Chechena de Nokhchi-cho (Ichkeria). Entre 1991 y 1994, Chechenia funcionó como un país de facto, independiente de Rusia. El colapso de la economía, la salud, la educación y la infraestructura crearon una situación favorable a la intervención rusa. Luego de las elecciones de 1993 en Rusia, el presidente Yeltsin, cuyo gobierno nunca había reconocido la independencia de Chechenia, decidió intervenir militarmente. La guerra duró dos años (1994-96) y terminó sin un claro vencedor, las fuerzas rusas se retiraron, posponiéndose el futuro político de Chechenia hasta 2001. Hubo cerca de 50.000 muertes entre los civiles y muchos fueron desplazados. Sin embargo, mientras para Rusia, Chechenia seguía siendo parte de su territorio, para las autoridades chechenas el país ya era independiente.

Inicialmente orientada por un nacionalismo secular, la guerra pronto dio señales de islamización creciente. La islamización se profundizó luego del asesinato de Dudayev por las fuerzas rusas en abril de 1996. En 1997, Aslan Maskhadov, líder secular, fue elegido presidente y reconocido por Moscú. La situación se complicó en 1999 cuando los islamistas radicales y la oposición se unieron. Shamil Basayev, líder islamista radical, se convirtió en jefe de la oposición. En 1999, los enfrentamientos militares en la frontera entre Chechenia y Daguestán se incrementaron. Los ataques chechenos dieron a Rusia la excusa perfecta para volver a intervenir en Chechenia en septiembre de 1999. Con la intervención, comenzó la segunda guerra de Chechenia, con un nivel de brutalidad superior a la primera. En enero de 2000, las fuerzas rusas ocuparon Grozny, capital de Chechenia, y para la primavera de ese año todo el territorio de Chechenia. Los chechenos respondieron con operaciones terroristas, y las fuerzas rusas con operaciones de limpieza aislando pueblos enteros y deteniendo de manera indiscriminada a los sospechosos. En 2002, las operaciones de limpieza fueron reemplazadas por operaciones específicas. En 2003 se aprobó una nueva Constitución que transformó a Chechenia en república autónoma rusa. La operación antiterrorista terminó en 2009. Los chechenos mantienen un gobierno en el exilio desde 1999 que rechaza la ocupación rusa de Chechenia. Su presidente en 2007, Dokka Umarov, proclamó el Emirato Caucásico con el objetivo de expulsar a los rusos y establecer un régimen islámico.

La autodeterminación de Chechenia ha sido el mayor desafío a la integridad territorial de Rusia desde la caída de la URSS en 1991.

Abjasia

Los abjasios fueron vasallos del Imperio Bizantino cuando se convirtieron al cristianismo bajo Justiniano I (550). En el siglo VIII fue creado el reino independiente de Abjasia, con influencia de Georgia. Luego formó parte de Georgia (siglo XI), pero alcanzó su independencia en 1463 sólo para terminar sometida al Imperio Otomano en el siglo XVI. El Islam suplantó al cristianismo en partes de Abjasia.

Los abjasios tienen una relación histórica con otros pueblos del Cáucaso del norte y sus historiadores sostienen que los georgianos sólo se establecieron en Abjasia en el siglo XX, mientras que los historiadores georgianos sostienen que Abjasia es parte de Georgia desde antes de la era cristiana. Abjasia fue anexada por Rusia como principado autónomo en 1810. En medio de conflictos con los pueblos del norte del Cáucaso, Rusia cimentó su control sobre Abjasia entre 1829 y 1842 y suprimió su autonomía en 1864. Debido a rebeliones de los abjasios contra los rusos en 1866 y 1877, numerosos abjasios musulmanes fueron forzados a emigrar al Imperio Otomano. Luego de la revolución bolchevique de 1917, Abjasia fue una república de tratado asociada a Georgia entre 1921 y 1931 y a partir de 1931 una república autónoma dentro de la República Socialista Soviética de Georgia. Las tensiones étnicas comenzaron durante los procesos de perestroika y glasnost bajo Gorbachov, al ignorar los nacionalistas georgianos las aspiraciones nacionales del pueblo abjasio.

En agosto de 1990, el Consejo Supremo de Abjasia proclamó la soberanía de Abjasia. En el referéndum de marzo de 1991 sobre la Constitución de la URSS, los abjasios votaron a favor de permanecer en la URSS, mientras que los georgianos la boicotearon. En marzo de 1991, Georgia aprobó la declaración de independencia, sin la participación de la población abjasia, ratificada por el Parlamento de Georgia en abril. En febrero de 1992, el gobierno provisional de Georgia restableció la Constitución presoviética de 1921. El Parlamento abjasio, al considerar que esa Constitución no ofrecía suficientes garantías, envió a Georgia un proyecto de asociación federal o confederal. Ante la falta de respuesta de Georgia, el Parlamento abjasio proclamó la independencia en julio de 1992. En agosto de 1992 las fuerzas armadas de Georgia entraron en Abjasia, y para el verano de 1993, controlaban todo el país. En julio de 1993 se firmó un armisticio con mediación del gobierno ruso pero en septiembre los abjasios lo rompieron con apoyo de voluntarios del norte del Cáucaso, y luego de varios días de lucha, se hicieron con el control del país, excepto el cañón superior del río Kodori. En mayo de 1994 se firmó el acuerdo de Moscú, con la mediación de Rusia y la ONU. Una fuerza de mantenimiento de paz de la Comunidad de Estados Independientes fue desplegada en la frontera entre Georgia y Abjasia, mientras una misión de monitoreo de la ONU se estableció en Abjasia. Se desarrollaron conversaciones de paz bajo el auspicio de la ONU y de Rusia que no dieron resultado.

En agosto de 2008, en coincidencia con la guerra de Osetia del Sur, las fuerzas de Abjasia ocuparon Kodori. Luego del conflicto, Rusia, Venezuela, Nicaragua y Naurú han reconocido la independencia de Abjasia. Georgia sigue considerando a Abjasia como parte de su territorio.

Osetia del Sur

Históricamente, los osetos arguyen que descienden de alanos y escitas que emigraron de Irán al Cáucaso hace 5.000 años. El oseta es una lengua indoeuropea que tiene relación con el farsi y el pashto pero se escribe con alfabeto cirílico. Los historiadores georgianos sostienen que la presencia oseta en la región es reciente, entre los siglos XVII y XIX en adelante; para los osetos, su presencia en la zona es tan antigua como la georgiana. Las primeras tensiones étnicas ocurrieron durante la república democrática de Georgia (1918-1921), cuando el gobierno menchevique de Georgia acusó a los osetos de colaboración con los bolcheviques, los osetos se sublevaron y el gobierno de Georgia suprimió la rebelión con el desenlace de 20.000 osetos muertos.

Luego de la ocupación soviética de Georgia en 1921, una región autónoma fue creada en Osetia del Sur en 1922. Durante todo el período soviético las tensiones continuaron. Los osetos intentaron en 1989 cambiar su estatus de región autónoma a república autónoma, pedido que fue rechazado por Georgia. La situación se agravó en 1990, cuando el Parlamento de Georgia prohibió los partidos políticos regionales. Los osetos lo interpretaron como una tentativa de bloquear a su partido regional, el Frente Popular formado en 1988. Los osetos proclamaron su soberanía en septiembre de 1990, boicotearon las elecciones georgianas y organizaron su propia elección en diciembre. El gobierno de Georgia decidió suspender el estatus de Osetia del Sur en diciembre de 1990.

Los enfrentamientos militares comenzaron en enero de 1991 cuando las fuerzas armadas de Georgia atacaron Tskhinvali, la capital oseta. En diciembre de 1991, el Parlamento de Osetia del Sur proclamó la independencia que se vio ratificada por un referéndum popular en enero de 1992. Luego de la intervención militar rusa en la primavera de 1992, se firmó un armisticio en junio de 1992, en Sochi, Rusia. Tropas de mantenimiento de la paz de Rusia, Georgia y Osetia fueron desplegadas. La guerra dejó 1.000 muertos, 100 desaparecidos, numerosas personas desplazadas (100.000 osetos dejaron Georgia y 23.000 georgianos dejaron Osetia del Sur) y una gran destrucción económica. Luego del armisticio, las autoridades de Osetia del Sur buscaron el reconocimiento internacional o la incorporación a Rusia.

Nuevas hostilidades entre Georgia y Osetia del Sur y entre Georgia y Rusia escalaron rápidamente en agosto de 2008, cuando tropas de Georgia enfrentaron a tropas osetas y rusas que habían entrado en Osetia del Sur para defender a ciudadanos rusos y a las fuerzas de mantenimiento de la paz. En los días subsiguientes, las fuerzas rusas ocuparon Tskhinvali, mientras que los enfrentamientos se propagaron. Rusia y Georgia firmaron un armisticio que estipulaba el retiro de las fuerzas rusas pero las tensiones continuaron. Luego de la guerra, Rusia reconoció la independencia de Osetia del Sur y fue luego imitada por Venezuela, Nicaragua y Naurú. Georgia sigue considerando a Osetia del Sur como parte de su territorio.

Nagorno-Karabagh

En el Cáucaso del sur, el proceso de islamización en la actual Azerbaiyán comenzó en el siglo VII, con la llegada de los árabes, y el de consolidación de la influencia turca en el siglo XI, con la llegada de los tribus turcas bajo los Seljuks, lo que llevó a una fusión de la población originaria y a un reemplazo gradual de la lengua persa por un dialecto turco que evolucionó hasta transformarse en el actual idioma azerí. Este proceso fue lento y complejo y fue sostenido por la llegada de nómades de Asia Central, luego los mongoles en el siglo XIII con Hulagu y sus sucesores los Ikhanids, seguidos por Tamerlán y luego de la desintegración de su imperio a comienzos del siglo XV por las tribus turcomanas de la oveja negra y blanca respectivamente hasta el siglo XV. Mientras que en Armenia, el último reino independiente en la Armenia histórica colapsa en el siglo XI bajo presión bizantina y turca, seguida también por los mongoles, los Ilkhanids, Tamerlán y los turcomanos de la oveja negra y blanca, mientras los refugiados armenios que escaparon de los turcos Seljuk en el siglo XII formaron el reino armenio de Cilicia en la costa sur de Anatolia que duraría hasta fines del siglo XIV. A diferencia del proceso de islamización que sufrió la actual Azerbaiyán, en la Armenia histórica el campesinado, la nobleza y la iglesia apostólica armenia mantuvieron su presencia e influencia, sobre todo la iglesia. A comienzos del siglo XVI, los Safavid, dinastía de origen azerí, se hizo con el poder en Irán, desde su base en el noroeste del país, incluyendo a Armenia y la actual Azerbaiyán dentro de su territorio. Los Safavid impusieron el chiismo como religión oficial de Irán, aunque perdieron el control definitivo de Armenia occidental en la Armenia histórica a manos de los turcos sunitas en el siglo XVII, dividiendo la Armenia histórica entre una Armenia otomana u occidental y una Armenia iraní u oriental de manera definitiva.

Los sucesivos cambios dinásticos en Irán en el siglo XVIII llevaron a que en la actual Azerbaiyán varios principados o khanatos se establecieran con un alto grado de autonomía con respecto a los monarcas iraníes, con un población heterogénea que incluía a azeríes, kurdos, tayshis, lesgins y armenios, mientras en las históricas provincias armenias de Nagorno-Karabagh y Zangezur los meliks (príncipes armenios bajo soberanía iraní) ya habían consolidado su autonomía desde el siglo XVI.

Los deseos expansionistas de la Rusia zarista, unidos a la inestabilidad del Cáucaso y las guerras civiles de Irán en el siglo XVIII, volvieron inevitable la guerra entre Rusia e Irán. En dos guerras, entre 1804-1813 y 1826-1828, los rusos se hicieron con el control de los actuales territorios de Armenia y Azerbaiyán, separando la actual Azerbaiyán (en el Cáucaso) de la Azerbaiyán del sur en Irán. La dominación rusa trajo cambios demográficos a la región; entre los musulmanes, los sunitas emigraron mayormente al Imperio Otomano, especialmente luego de que Rusia se hiciera firmemente con el control del Cáucaso del norte en 1864, mientras que se produce una importante inmigración armenia desde el Imperio Otomano e Irán hacia Armenia oriental, aunque los armenios ya constituían la mayoría en Nagorno-Karabagh.

En 1905-07, en el medio de la revolución rusa de 1905, enfrentamientos intercomunitarios entre armenios y azeríes dejaron un saldo de miles de muertos en ambas comunidades.

El caos y el vacío político que siguió a las revoluciones rusas de marzo y noviembre de 1917 en medio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) llevaron a la proclamación de la independencia de Armenia, Azerbaiyán y Georgia en 1918. La inestabilidad política y económica, la guerra entre Azerbaiyán y Armenia por Nagorno-Karabagh, Zangezur y Nakhchivan y entre Armenia y Georgia por Lori y Javakheti unido a la presión del Imperio Otomano y su sucesor, la Gran Asamblea Nacional Turca, sobre Armenia y los acuerdos entre la Gran Asamblea Nacional Turca y el nuevo régimen soviético en Rusia llevaron a la sovietización del Cáucaso: Azerbaiyán y Armenia en 1920 y Georgia en 1921.

En julio de 1921, el Comité Caucásico del Partido Comunista Ruso decidió dejar Nagorno-Karabagh con mayoría armenia bajo control de Azerbaiyán con un estatus de región autónoma. De esa forma, Nagorno-Karabagh, con un 95% de población armenia y estando a sólo 15 kilómetros de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, quedó bajo control de Azerbaiyán, mientras que Nakhchivan con población mixta y estando separada de Azerbaiyán por territorio armenio se constituyó en república autónoma bajo control de Azerbaiyán. Durante los 70 años del régimen soviético la población armenia de Nagorno-Karabagh pasó de 95% a 75% y la población armenia de Nakhchivan de 25% a cero.

A pesar del recuerdo de las matanzas de 1905-07 y de las guerras de 1918-20 entre Armenia y Azerbaiyán, las relaciones entre las comunidades azerí y armenia durante el régimen soviético no fueron hostiles aunque hubo tensiones.

El presente conflicto tiene sus orígenes al final del período soviético, en 1988, cuando comenzaron las manifestaciones en Armenia y en Nagorno-Karabagh para la unificación del segundo con la primera, las cuales fueron enfrentadas con pogroms en Sumgait, Azerbaiyán. Allí, docenas de armenios murieron, seguidos por otras manifestaciones violentas en Bakú y Kirovabad (Ganja) en los dos años siguientes. Cerca de 400.000 armenios dejaron Azerbaiyán y 170.000 azeríes dejaron Armenia en medio de tensiones nacionalistas. En agosto de 1990, el ejército soviético participó en acciones militares apoyado por unidades azeríes, las cuales forzaron el éxodo de entre 150.000 y 200.000 armenios que habitaban el norte de Nagorno-Karabagh. Mientras tanto, Armenia y Nagorno-Karabagh invocaron la ley soviética pidiendo un cambio administrativo. En la primavera de 1991 el conflicto comenzó a militarizarse. Luego del fracasado golpe en Moscú de agosto de 1991, Azerbaiyán proclamó su independencia. En septiembre de ese año, Nagorno-Karabagh informó que no deseaba seguir formando parte de Azerbaiyán, y proclamó su propia independencia, ratificada ese mismo diciembre aunque aún no ha tenido reconocimiento internacional. Las acciones militares se intensificaron, primero con una ofensiva de Azerbaiyán desde el sur, en diciembre 1991-mayo de 1992. A esto le siguió una segunda fase en el verano de 1992 con una fuerte ofensiva de Azerbaiyán apoyada por mercenarios extranjeros que ocuparon la mitad de Nagorno-Karabagh. Los armenios contraatacaron a partir de octubre de 1992 y hasta septiembre de 1993 en que la mayor parte de Nagorno-Karabagh fue liberada y se ocuparon 5.500 km2 de territorio de Azerbaiyán. Azerbaiyán intentó una contraofensiva en septiembre de 1993 sin mayores resultados. Cuando se firmó el armisticio en mayo de 1994, las fuerzas armenias ocupaban casi todo Nagorno-Karabagh y siete distritos de Azerbaiyán, situación que se mantiene hasta la actualidad. En la práctica, la república de Nagorno-Karabah ocupa 11.722 km2 (13,4% del territorio de Azerbaiyán), que incluyen el 92,5% del territorio de la antigua región autónoma, cinco distritos fuera de Nagorno-Karabagh: Kelbajar, Lachin, Kubatly, Jebrail y Zangelan y segmentos significativos de otros dos: Agdam y Fizuli (aunque hay disputas entre las partes sobre el efectivo territorio controlado). El territorio controlado fuera de la antigua región autónoma es de 7.409 km2. Nagorno-Karabagh sostiene que un 15% de su territorio está controlado por Azerbaiyán. En ese 15% se incluye parte de los distritos de Martuni y Mardakert que formaban parte de la región autónoma, así como el distrito de Shahumian y el asentamiento de Getashen que no la integraban. No hay cifras exactas sobre el número de refugiados y personas internamente desplazadas (IDPs) pero se estima que, para 1994, 400.000 armenios huyeron de Azerbaiyán y de las regiones de Armenia que lo bordean y más de 700.000 azeríes y kurdos tuvieron que dejar Armenia, Nagorno-Karabah y los distritos aledaños. No hay número oficial de víctimas precisas; originalmente se habló de 18.000 a 20.000 azeríes y cerca de 25.000 armenios muertos, aunque actualmente se estima el total de víctimas en cerca de 18.500. Ambas partes cometieron excesos durante los enfrentamientos militares.

El grupo de Minsk de la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa), creado en 1992 y con las copresidencias de los Estados Unidos, Francia y Rusia, busca una solución al conflicto desde entonces, intermediando entre Armenia y Azerbaiyán. Los armenios de Nagorno-Karabagh no participan directamente del proceso de negociación. El proceso de Praga, facilitado por el grupo de Minsk de la OSCE, buscó una nueva solución desde 2004 bajo el principio de “sin agenda, sin compromisos, sin negociación pero solamente una discusión libre”. Los copresidentes confirmaron en 2006 que los principios de negociación se basaban en un renunciamiento al uso de la fuerza, el retiro de las fuerzas armenias de los territorios de Azerbaiyán, la aceptación de un estatus interino para Nagorno-Karabagh, el despliegue de una fuerza de paz internacional, una reconstrucción post conflicto, el regreso de los IDPs y un referéndum en una fecha a fijar, para determinar el estatus definitivo de Nagorno-Karabagh. Las reuniones se han sucedido desde entonces sobre la base de los principios del grupo de Minsk de 2006 y los principios de Madrid, que no fueron hechos públicos en un principio y que fueran presentados en la reunión ministerial de la OSCE de noviembre de 2007 en Madrid y hechos públicos en 2009 y 2010 en las cumbres del G8 de l’Aquila, Italia, y Muskoka, Canadá (Madrid revised). Los seis principios anunciados en 2009 y 2010, a ser aplicados en fases, son: el retorno de los territorios ocupados a Azerbaiyán, un estatus interino para Nagorno-Karabagh, que garantice su seguridad y autogobierno, un corredor que conecte a Armenia con Nagorno-Karabagh, el estatus final de Nagorno-Karabagh a ser determinado en el futuro en un legally binding expression of will, el retorno de los IDPs y refugiados a sus hogares y garantías internacionales de seguridad, incluida una operación de mantenimiento de la paz. El estatus final de Nagorno-Karabagh es un tema determinante, sobre todo, la modalidad del referéndum, quién va a participar, y cuáles pueden ser las consecuencias, junto al tema del retiro armenio de los territorios ocupados y la relación entre ambos. Otro tema complicado ha sido el retiro armenio de Lachin y Kelbajar y su relación con el referéndum. Todas las reuniones de los últimos años no tuvieron resultados concretos. Los incidentes en la línea de contacto en Nagorno-Karabagh, donde no se ha desplegado una fuerza de paz, son frecuentes. Los mismos han aumentado en el último año.

Resulta difícil contemplar la aplicación de los principios de Madrid en las actuales circunstancias aunque las negociaciones continúan. Para cualquier gobierno armenio las concesiones sobre Nagorno-Karabagh son siempre peligrosas, el gobierno de Nagorno-Karabagh no participa de las negociaciones y no parecería estar dispuesto a ceder territorio o aceptar el regreso de los IDPs azeríes o volver a aceptar la soberanía de Azerbaiyán. Azerbaiyán está dispuesto a contemplar una amplia autonomía para Nagorno-Karabagh pero no la independencia.

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